miércoles, 31 de marzo de 2010

Un Viernes Santo más dulce que ese beso



Me voy como buen cristiano de procesiones a Savilla, dejo preparado para este Viernes esta joya del poeta inmenso César Vallejo: El poeta a su amada

Amada, en esta noche tú te has crucificado
sobre los dos maderos curvados de mi beso;
y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,
y que hay un viernes santo más dulce que ese beso.

En esta noche clara que tanto me has mirado,
la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso.
En esta noche de setiembre se ha oficiado
mi segunda caída y el más humano beso.

Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;
se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;
y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos.

Y ya no habrá reproches en tus ojos benditos;
ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura
los dos nos dormiremos, como dos hermanitos.


En otro post ya hablamos de este poeta de capacidad humana y poética envidiable.

Para este mismo día, en mi bitácora sobre La Belleza tenéis una de las composiciones más hermosas creadas por un ser humano.

No hay comentarios: