martes, 15 de septiembre de 2009

No soy una zorra, pero no me importaría



La zorra sabe muchas cosas; el erizo sólo sabe una, pero la sabe muy bien
(Arquíloco)


Esta cita de este griego ilustre da pie a dividir a la humanidad en dos maneras de pasear el palmito por los bosques frondosos y/o desolados desiertos de la existencia.
Según pienses y actúes, o eres zorra, o eres erizo.
Cuando leí el libro del pensador liberal Isaiah Berlin Dos conceptos de libertad, y cuando lei el prologo de Mario Vargas Llosa al libro El Erizo y la zorra del mismo Berlin, me llamó la atención ante todo que esta misma y simple clasificación no sólo se explicaba mediante ejemplos concernientes al pensamiento político y económico sobre el que versa el primer libro, sino que también hacían uso de literatos para hacer más claros los conceptos.
¿Qué dos conceptos de libertad están confrontados, y quienes son sus baluartes?
John Stuart Mill es una zorra. Dicho así parece otra cosa, pero bromas a parte –espero que nadie se ofenda por el chistecito-, le tenemos como representante de la libertad negativa que defiende el liberalismo: la libertad a no hacer. Pues vaya liberal, ¿no? Pues no, la cosa es más compleja y habría que leer el libro para que quede claro a qué se refiere, dicho desde mi nebuloso recuerdo: a la libertad de no ser uno más, a ser uno mismo en su propiedad privada y en su intimidad, con el derecho, por ejemplo, a no votar y a no ser solidario y a no participar en la comunidad. A vivir la vida sin que el prójimo te toque las castañuelas, también. Es decir, minimizar la acción del estado en la individualidad del ciudadano.
Rousseau es un erizo, y representa el concepto de libertad positiva. O la libertad, quieras o no, a que tu vecino te toque las castañas que asas en tu hogar. Libertad de ejecutar, de hacer, de participar. Y según lo que decida la libertad colectiva, ser uno más. Tal como lo presenta Berlin, Rousseau es el diablo, descendiente directo de Platón, que debe ser el señor de los avernos. De Rousseau vienen todos los males: romanticismo, socialismo, comunismo, fascismo, nazismo, la gripe A y la centésima temporada de Gran Hermano en T5.
Mira por donde, simpatizo con las tesis de Berlin más que con las de Rousseau, pero no creo que el segundo sea el anticristo.
-¿Pero usted no era de izquierdas?
-No, yo, Pasolosdiasvolviendomeloco, no puedo ser otra cosa que libertario.
-¡Ah, libertario capitalista, entonces!
- No, marxista...
Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio. (Groucho Marx)
... yo soy anarquista de salón, campo abierto y altas cumbres.
Es decir, que me tienta más esa libertad de salvaguardar mi autenticidad antes que convertirme en un tipo gregario por imperativo estatal.
Pero es la complejidad del mundo, que es que también los estados con gobiernos liberales hacen ese mal uso de la libertad positiva que tanto critican los liberales. Todas esas enseñanzas de aquellos queridos, añorados maestros de la escuela de Francfort, maestros estructuralistas, maestros del postmodernismo, que nos demostraron de qué manera estábamos instrumentalizados. Por la publicidad, por ejemplo. Siempre hay un amo, quieras o no, ya lo decía en un post anterior.
Pero vayamos a la única utopía posible, regada por el venero de aguas cristalinas de la creación: La Literatura.
James Joyce es una zorra.
-Ya empezamos, muchacho, larga y viperina tiene usted la lengua.
-No, no lo digo yo, lo decía Berlin.
Joyce es una zorra y Proust es un erizo.
El escritor erizo sólo tiene una idea, genial o no, y obsesivamente escribe sobre ella una y otra vez. Umbral también lo sería, y Bryce Echenique, que siempre escribe la misma novela, ya sea en Lima o en París.
El escritor zorra da el perfil de escritor experimental, y se mueve muy bien en unas aguas o en otras. Como Perec, que en La vida, instrucciones de uso, lo mismo te hace una descripción minimalista de un conjunto de cachivaches desperdigados que te narra una trepidante historia de intriga.
Hoy me lo decia alguien: David, vives obsesionado. Por lo tanto, yo no soy una zorra, soy un erizo.
En lo que a literatura se refiere, Literaturitas Crónica no es un blog, si no una serie de relatos y novelitas que comencé hará más de diez años. Todo gira, y todo es, una variación sobre el mismo tema.
Este blog, y los otros, son sólo un capítulo más. En este blog me oculto, cuanto menos me lean, mejor, y hago uso de mi libertad negativa. En los otros me exhibía como un showman histriónico. Creo que tuve un acceso de gamberrismo simpático, por aquellos meses. Hoy me he aburguesado en blogger, donde sólo os recibo a ti y a cuatro gatos más.
Y mañana daremos la vuelta al post, y hablaremos del delicado tema de la crítica literaria. De qué manera es posible ser libre escribiendo, sin que nadie se entrometa en tus escritos.
Con esta cita de Andrés Trapiello, que nos servirá para que vayamos reflexionando hasta entonces:
La literatura es desnudarse con la ropa puesta

Cita sacada de:
http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2004/11/1309/

2 comentarios:

Claudio Magris dijo...

Esta es una teoría como aquella otra de "lector macho" y "lector hembra".

Onetti, es para lectores machos. Como así lo era Rayuela.
O era Hembra?

El lector pasivo que se deja llevar por la lectura, que se limita a leer y no participa, es lector hembra.

Así como JOrge JAvier VAzquez tiene una copresentadora, Cortázar creó al Coautor. Su Rayuela necesitaba la participación activa del lector o coautor.

Esto también merece un post, por favor.

Príncipe de ArroyoLuche dijo...

Don Claudio, naciendo usted en una ciudad como Trieste, no es usted nada triste, mas aun, es un cachondo de mucho cuidado.
No se yo como la señorita o señora Bibiana Aido no ha censurado aun a Sto. Julio Cortazar, patrono de lectores ambisexus a ritmo de swing.
No hago otra cosa, muy señor mio, que hablar sobre la importancia del lector activo, hasta cuando hay futbol y cervezas siempre saco el tema y yo mismo salgo como espontaneo para meter goles como soles.
Porque un lector que lee como quiere Don Julio, como coautor, ¿no es un espontaneo de la literatura?
¡La de barbaridades que haria Chiquito de la Calzada leyendo a Kafka, La Metamorfosis!
"Uno que va, cobarrde, pecadorr de la pradera, y se levanta de la cama, harfs, no puedorr, no puedorr, convertido en fristro vaginal, as can the more nowhere, jarfss..."
Yo, sin embargo, soy lector transformista, hembra de noche y macho de dia, o viceversa. Segun el nivel de actividad de mis neuronas y neurosis.
Gracias por su visita, caballerete.
Por San Claudio le mandare un ramillete de... perejil.